Ventanas herméticas contra lluvia y viento

por Aluminios García Lema | Nov 3, 2024 | Ventanas y puertas

10 min de lectura

Si notas corriente de aire junto a una ventana o aparece agua cuando llueve, el problema no siempre está en el cristal. La estanqueidad depende del conjunto completo: perfiles, juntas, herrajes, drenajes, sellados y una correcta instalación.

Una ventana bien cerrada debe limitar la entrada de aire y gestionar correctamente el agua de lluvia, pero para conseguirlo todos sus componentes deben trabajar como un sistema.

En esta guía repasamos qué puede provocar filtraciones de aire o agua, qué puntos conviene revisar y cuándo puede ser suficiente un ajuste o una reparación y cuándo merece la pena plantearse sustituir la ventana.

¿Qué significa que una ventana sea hermética?

Cuando hablamos coloquialmente de una ventana hermética solemos referirnos a una carpintería capaz de cerrar correctamente y limitar de forma eficaz la entrada de aire y agua desde el exterior.

En realidad, una ventana está sometida a diferentes solicitaciones. Debe resistir la presión del viento, evitar entradas de aire no deseadas y evacuar correctamente el agua que puede alcanzar determinados puntos de la carpintería durante episodios de lluvia.

Por eso, que una ventana tenga doble acristalamiento o un perfil de buena calidad no garantiza por sí solo un buen comportamiento si existen juntas deterioradas, cierres mal regulados o problemas de instalación.

Importante

El vidrio influye mucho en el aislamiento térmico y acústico, pero una corriente de aire alrededor de la hoja suele estar más relacionada con el cierre, las juntas, la regulación o la propia instalación.

Por qué entra aire por una ventana cerrada

Notar una corriente de aire no significa automáticamente que haya que sustituir la ventana completa. Hay varios puntos que pueden provocar pérdidas de estanqueidad.

01

Juntas envejecidas, deformadas o fuera de su alojamiento.

02

Herrajes que ya no presionan correctamente la hoja contra el marco.

03

Hoja desajustada que roza o presenta holguras.

04

Encuentros entre marco y obra que han perdido estanqueidad.

05

Carpinterías antiguas con sistemas de cierre menos eficaces.

06

Instalaciones deficientes o deformaciones del conjunto.

Las juntas tienen un papel fundamental

Las juntas ayudan a conseguir un contacto continuo entre la hoja y el marco cuando cerramos la ventana.

Con el paso del tiempo pueden perder elasticidad, deformarse, romperse o desplazarse. Si esto ocurre, pueden aparecer pequeñas zonas por las que el aire encuentre un camino hacia el interior.

Una inspección visual permite detectar grietas, fragmentos ausentes o juntas que ya no se encuentran correctamente colocadas.

No tapes una corriente de aire sin conocer su origen

Añadir burletes, silicona u otros materiales sin saber dónde está el problema puede ocultarlo temporalmente o interferir con el funcionamiento normal de la ventana. Primero conviene localizar el punto de entrada.

Qué papel tienen los herrajes y los puntos de cierre

En una ventana practicable u oscilobatiente, los herrajes no sirven únicamente para abrir y cerrar la hoja. También determinan cómo se aproxima y presiona contra el marco.

Si la hoja se ha desajustado o alguno de los puntos de cierre no trabaja correctamente, puede existir una presión irregular sobre las juntas.

01

Comprueba si la hoja roza en algún punto.

02

Observa si la manilla necesita más fuerza de lo habitual.

03

Revisa si el cierre parece uniforme en todo el perímetro.

04

Comprueba si existen holguras visibles con la hoja cerrada.

05

Presta atención a ruidos o cambios recientes de funcionamiento.

Una pista útil

Si la ventana cerraba correctamente hace unos años y ahora aparecen roces o corrientes, puede existir un problema de regulación o desgaste de componentes antes que un defecto del perfil.

Por qué puede entrar agua cuando llueve

El agua es un problema diferente al aire. Las carpinterías están diseñadas para gestionar el agua que alcanza determinados puntos y conducirla hacia el exterior.

Cuando esa evacuación se dificulta o existe un fallo de estanqueidad, el agua puede terminar apareciendo en zonas donde no debería.

01

Agua en el perfil

Puede ser necesario comprobar drenajes y evacuación antes de asumir que existe una filtración grave.

02

Agua entre marco y pared

Puede estar relacionada con el encuentro entre la carpintería y la obra, sellados exteriores o puntos próximos al hueco.

03

Agua junto a la hoja

Conviene revisar juntas, cierres, drenajes y comportamiento de la ventana cuando está sometida a lluvia y viento.

Los desagües de la ventana también importan

Muchos sistemas de carpintería incorporan orificios y cámaras destinadas a gestionar y evacuar el agua hacia el exterior.

Polvo, restos de obra, hojas, suciedad o pequeños residuos pueden terminar obstruyendo los puntos visibles de evacuación.

01

Localiza los puntos visibles

Comprueba las ranuras u orificios de evacuación accesibles desde la zona inferior de la carpintería.

02

Retira la suciedad

Elimina polvo y residuos sin introducir objetos que puedan dañar los conductos interiores.

03

Revisa el carril

En sistemas correderos presta especial atención a las zonas donde puede acumularse agua y suciedad.

04

Observa qué ocurre cuando llueve

Saber exactamente dónde aparece el agua ayuda mucho a localizar el origen real del problema.

El viento puede hacer aparecer problemas que normalmente no se ven

Una ventana puede comportarse aparentemente bien durante una lluvia suave y presentar problemas cuando el agua llega acompañada de viento.

El viento aumenta la presión sobre la fachada y puede dirigir el agua hacia encuentros, juntas y zonas que en otras condiciones apenas reciben lluvia.

Por eso es importante saber en qué circunstancias aparece una filtración: lluvia suave, tormenta intensa, viento de una determinada dirección o episodios muy concretos.

Cómo localizar por dónde entra el aire

Antes de intervenir conviene identificar en qué zona se percibe realmente la corriente.

REVISA
  • Perímetro entre hoja y marco.
  • Zona de la manilla y cierres.
  • Esquinas de la ventana.
  • Encuentro entre marco y pared.
  • Cajón de persiana, si existe.
NO HAGAS ESTO
  • Forzar la manilla para conseguir más presión.
  • Manipular herrajes sin saber qué regulación realizan.
  • Tapar orificios de drenaje.
  • Aplicar silicona indiscriminadamente.
  • Confundir condensación con una filtración.

No confundas filtración con condensación

Este es uno de los errores más habituales. Ver agua cerca de una ventana no implica necesariamente que esté entrando desde la calle.

La condensación aparece cuando el vapor de agua presente en el ambiente entra en contacto con una superficie suficientemente fría.

01

Condensación

Puede aparecer incluso sin lluvia y suele estar relacionada con humedad interior, ventilación y temperatura superficial.

02

Filtración

Suele manifestarse durante episodios de lluvia y conviene localizar el punto concreto por el que entra el agua.

03

Humedad de obra

En algunos casos el origen puede estar en fachada, vierteaguas, encuentros constructivos o zonas próximas a la ventana.

Diagnóstico antes que reparación

La solución correcta depende completamente del origen del agua. Sellar una ventana no resolverá un problema que realmente procede de la fachada o de otro elemento constructivo.

Ventanas correderas y practicables no cierran de la misma forma

El tipo de apertura influye en el comportamiento frente al aire y el agua. Una corredera y una ventana practicable no utilizan exactamente el mismo principio de cierre.

En una practicable u oscilobatiente, la hoja se aproxima al marco y los herrajes generan presión sobre las juntas.

En una corredera, las hojas se desplazan sobre carriles y el sistema de estanqueidad debe ser compatible con ese movimiento.

01

Practicables

El cierre perimetral y la presión sobre las juntas permiten alcanzar normalmente niveles elevados de estanqueidad.

02

Oscilobatientes

Combinan apertura practicable y posición de ventilación dentro de un sistema de herrajes multipunto.

03

Correderas

Priorizan el aprovechamiento del espacio y requieren una correcta limpieza y conservación de carriles y elementos de cierre.

La instalación es tan importante como la propia ventana

Una carpintería de buenas prestaciones puede ofrecer un resultado deficiente si el encuentro con la obra no está correctamente ejecutado.

La ventana debe quedar bien posicionada, fijada y sellada para que el conjunto pueda trabajar correctamente.

La ventana y el hueco forman un conjunto

Cuando entra aire o agua, no basta con revisar únicamente la hoja. También hay que valorar el perímetro exterior, los encuentros con la obra, el vierteaguas y otros elementos próximos al hueco.

Errores frecuentes al intentar solucionar filtraciones

01

Sellar los drenajes

Puede impedir que la carpintería evacúe el agua como fue diseñada.

02

Aplicar silicona por todas partes

Sin localizar el origen real puede ocultar síntomas sin resolverlos.

03

Forzar el cierre

Aumentar la fuerza sobre la manilla puede terminar dañando herrajes.

04

Cambiar solo el vidrio

No resolverá una corriente causada por juntas, cierres o instalación.

05

Ignorar el cajón de persiana

En determinadas instalaciones también puede ser una zona de entrada de aire.

06

Confundir agua y condensación

Son problemas distintos y requieren soluciones diferentes.

¿Cuándo puede repararse una ventana?

No todos los problemas obligan a cambiar la carpintería.

Si los perfiles y el conjunto se encuentran en buen estado, puede ser posible resolver determinadas incidencias mediante regulación, sustitución de componentes deteriorados o corrección de sellados.

PUEDE MERECER LA PENA REVISARLA SI...
01 El problema ha aparecido recientemente.
02 La hoja está desajustada pero el perfil está bien.
03 Las juntas presentan desgaste localizado.
04 Algún herraje necesita regulación o sustitución.
05 Los drenajes necesitan limpieza.
06 El problema está en un sellado perimetral concreto.

¿Cuándo puede ser mejor cambiar la ventana?

Hay situaciones en las que seguir reparando una carpintería antigua deja de ser la solución más lógica.

Puede ser el caso de ventanas muy envejecidas, sistemas con prestaciones limitadas, perfiles deformados, múltiples componentes deteriorados o viviendas donde además se quiere mejorar notablemente el aislamiento térmico y acústico.

Piensa en el conjunto

Si además de filtraciones tienes problemas de ruido, frío, calor, condensación frecuente o mecanismos muy deteriorados, puede tener más sentido estudiar una renovación completa.

Qué tener en cuenta al elegir unas ventanas nuevas

Si finalmente es necesario sustituir la carpintería, la elección debería basarse en las necesidades reales de la vivienda y no únicamente en el aspecto exterior.

01

Tipo de apertura y dimensiones de cada hueco.

02

Prestaciones de la perfilería.

03

Composición del acristalamiento.

04

Herrajes y sistema de cierre.

05

Orientación y exposición de la fachada.

06

Calidad de la medición y de la instalación.

En nuestro servicio de puertas y ventanas de aluminio fabricamos soluciones a medida desde nuestro taller de Alcorcón, teniendo en cuenta tanto la carpintería como el vidrio y la instalación.

EN RESUMEN

Si entra aire o agua, revisa primero estos cinco puntos

01

Estado de las juntas.

02

Regulación y puntos de cierre.

03

Desagües y carriles.

04

Encuentro entre marco y obra.

05

Origen real de la humedad o filtración.

¿ENTRA AIRE O AGUA POR TUS VENTANAS?

Cuéntanos qué ocurre y estudiamos tu caso

Si tus ventanas dejan pasar aire, presentan filtraciones o ya no cierran correctamente, podemos valorar si necesitan ajuste, reparación o sustitución.

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